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Historia · Personajes

Sebastián de la cruz nos habla sobre su escalada al K2 y acerca del montañismo de hoy

En este artículo de revisión histórica se entrelazan las reflexiones de un Sebastián de 25 años de edad con quien hoy, a los 56 años y con toda su experiencia en la vida nos comparte su perspectiva

Marcos Couch

Sebastián de la Cruz

Edición: CCAM Febrero 2026



Recuerdo cuando hicimos la nota con Sebastian.
Treinta años después volvemos a dialogar. Esta vez de manera menos formal ( una grabación antes de un asado!)

Escalar el K2 en 1994  era en un contexto distinto. El Himalaya tenia mucho menos afluencia de Expediciones, cuerdas fijas y porteadores. De alguna manera se vislumbraban recien  los albores de las Expediciones Comerciales.

M. Couch
 

LA MÁS DIFÍCIL

 

Reportaje a Sebastián de la Cruz, que en julio de este año integró una expedición española a esta impresionante montaña del Himalaya, cuya cima es la segunda del mundo.

 

La desgarradora melodía de “El cóndor pasa” comenzó a brotar casi instantáneamente de la flauta traversa que empuñaba Sebastián de la Cruz a 8.611 metros sobre el nivel del mar, impregnando con cada acorde el majestuoso silencio y el frío glacial que envolvía a los expedicionarios. El andinista argentino rendía así su especial homenaje como hombre de los Andes a la montaña de las montañas, el K-2, cuya cumbre es, en altura, la segunda del mundo (sólo 230 m menos que la del Everest), pero, técnicamente, la más difícil de alcanzar.


Sebastián durante la marcha de aproximación al K2


El K-2 se encuentra en el macizo montañoso del Karakorum, que integra la parte noroeste de la cadena de los Himalaya, con China al norte y Pakistán al sur. Su extraña denominación se remonta a 1860, cuando el capitán Montgomery, del ejército inglés, descubrió su altura mientras topografiaba las 36 montañas del Karakorum. En la maqueta de triangulación quedó registrado con la inicial de esta cadena y el número 2. La montaña es tan impresionante que nadie hasta el momento se atrevió a bautizarla con otro nombre.

—¿Qué te atrajo del K-2, Sebastián?
—Por supuesto, el desafío que representa escalar la segunda montaña más alta del planeta, y que además es considerada la más difícil. Su forma de triángulo isósceles, desde el plano filosófico, también simboliza todos los cerros en uno.

La expedición a la montaña de las montañas surgió de un proyecto del programa “Al filo de lo imposible” —que emite la televisión española, del que Sebastián de la Cruz forma parte—. Estuvo integrada por los españoles Ramón Portilla, Juanjo San Sebastián, José Carlos Tamayo, Atxo Apellaniz, Iñaki Ochoa y Juanjo Ruiz, además de Sebastián, que representó a la Argentina. La ruta elegida para el ascenso fue la denominada de la vertiente norte, que nace en territorio chino, y es una de las más dificultosas abiertas hasta el momento. El desafío del ascenso se combinó con el rodaje de un film para la TVE.

Video: Expedición y ascenso al K2, 1994 - Al filo de lo imposible

 

Sebastián en la cumbre del K2

 

“Dada la dificultad técnica de la ruta —explica Sebastián— y el gran desnivel de la pared (3.600 m), optamos por colocar cuerdas fijas en los tramos difíciles. Esto minimizó los peligros y otorgó un sistema paralelo de seguridad al escalador en caso de caídas. Vinieron muy bien, además, durante la evacuación de 2 heridos que tuvimos en el transcurso de la expedición. También fueron de gran ayuda a la hora de transitar con las cámaras de la TVE.”

—¿Por qué subieron sin oxígeno?
—Deportivamente es más puro. Está demostrado que el hombre puede llegar hasta los 8.848 m (Monte Everest) sin oxígeno. Además, no teníamos ganas ni dinero para llevar oxígeno envasado que, por otra parte, es muy pesado.

El estilo de escalada practicado por la expedición española se denomina clásico. Se van preparando los campamentos y equipando la ruta a medida que se sube, lo cual permite llegar al momento de intentar la cumbre con reservas físicas suficientes y con buen margen de seguridad. El trabajo previo en la ruta permite, además, aclimatar el organismo a la altura, tarea sin la cual es imposible sobrevivir a semejante altitud.


Almuerzo de los porteadores que acompañaban la expedición
 


Músicos callejeros

 

LA DIFICULTAD TÉCNICA DE LA RUTA OBLIGÓ A COLOCAR CUERDAS FIJAS.

 

“Después de montados los campamentos 1, 2 y 3 —relata Sebastián— nos quedaba sólo el 4 para instalar. Cuando volvió el buen tiempo, salimos a las 4 AM, como era habitual, hacia el C2 (campamento 2). El C1 lo habíamos desmontado, pues preferimos hacer los 1.700 m de desnivel de un tirón. Al comienzo tardábamos hasta 12 horas, pero a medida que fuimos aclimatándonos lo hacíamos más rápido, llegando Iñaki al récord de cubrirlo en 7 horas. Además de este exigente período de aclimatación, el grupo previó las consecuencias de probables congelamientos con una correcta hidratación. Consumían entre 4 a 6 litros de líquido por día. La deshidratación es tan brutal debido al ambiente seco de la altura, que se pierde agua a través de la respiración, el sudor y la orina. En cuanto a la alimentación, la solucionamos llevando quesos, bacalao salado, pescado en latas, yerba mate, arroz y harinas integrales, frutas secas y productos dietéticos ricos en fibras y vitaminas.”

Marcha de aproximación. La carga es llevada por camellos


La expedición fué filmada para la TVE

 

Unos días antes de intentar la cumbre, un integrante del grupo sufrió un serio accidente. “En el C2 teníamos dos tiendas montadas, con 3 personas en cada una. Desde allí al C3 se tardaban unas seis horas. Un día en el que todos subíamos al C3, Iñaki, a medio camino, en un resalte rocoso, se agarró de una cuerda vieja que no soportó su peso y se rompió. Iñaki perdió el equilibrio y rodó unos 80 metros. Las heridas fueron serias: fractura del radio en el brazo izquierdo y de 3 costillas, contusiones en el coxis y golpes en la cabeza, y un tajo serio en la aleta de la nariz. Ramón, Juanjo y Atxo lo ayudaron a bajar. Tuvo suerte: un accidente así suele ser mucho peor”.

Luego de este suceso, Sebastián y José Carlos ascienden a lo que sería el C4, a 7.900 m., “escalando por roca bastante empinada, con muchas piedras sueltas y mucho material de vivac, ollas, gas, comida, elementos de escalada y toda la cuerda que más tarde fijamos mientras rapelábamos de regreso al C3. Al día siguiente, José Carlos baja al C2, abriendo un surco en la nieve fresca que había caído la noche anterior. Yo me quedé solo, un par de días más, fijando un tramo de soga por encima del C3 y terminando de construir la plataforma para la otra tienda. Por supuesto, disfruté intensamente la soledad de este lugar tan alejado del mundo.”


Con lluvias los ríos crecían muchísimo
 


Con lluvias los ríos crecían muchísimo

 

En la próxima escaramuza, compuesta por Juanjo y Atxo, se montó el C4. Ambos pasaron la noche allí con la intención de hacer cumbre al día siguiente. Salieron temprano y fijaron un poco de cuerda en la primera parte de la travesía de seracs. La nieve y la situación en que se hallan no los convence y deciden volver. La escalera a la cumbre está montada; sólo resta que la transitemos nosotros mismos”.

A esta altura del reportaje, Sebastián de la Cruz parece vivir intensamente sus recuerdos de la expedición al K-2 y su relato resulta incontenible. Están a un paso de alcanzar la cumbre de la Montaña de las Montañas. “El 27 de julio bajamos con José Carlos al C2, donde descansamos toda la tarde. El clima es dudoso, aunque con otro día de subida tranquila estamos nuevamente en el C3, observando el techo de nubes cúmulus doradas al atardecer con un cirrus por encima nuestro. Por la noche nieva y al día siguiente subimos al C4 en medio de la niebla. Encontramos la tienda dada vuelta, colgando unos metros por debajo y enganchada de unas cuerdas viejas, debido a la tormenta de la noche anterior. La arreglamos y reforzamos los anclajes. José Carlos sigue hacia arriba y hace la travesía de los seracs con el propósito de fijar cuerda, instalar un rappel de 60 m en diagonal a un serac que hay en el extremo inferior izquierdo de este grupo de obstáculos. Allí comienza el nevero del glaciar colgante. Mientras tanto, yo me dediqué a organizar el interior de la tienda, derretir nieve, llenando los recipientes, y cocinar.

“El C4 era un verdadero nido de cóndores (aunque en el Himalaya no los haya) puesto sobre un peñasco desde donde se dominaban 3.000 m de precipicios. Cuando regresó José, a la hora de haber partido, nos dispusimos a comer. José comió poco, al sentir un poco de malestar en el estómago. La noche se presentó tranquila, aunque una brisa helada, que pegaba de mi lado en la tienda, no me deja dormir pese a tener puesta toda la ropa que encontré. A las 2 AM del 30 de julio dejamos de fingir que dormíamos y calentamos líquido para el desayuno. José vomitó lo poco que había comido la noche pasada y finalmente, a las 3:15 AM, salimos de la tienda.


Ascenso entre el Campo 1 y campo 2
 


Vista del filo que asciende al K2. Fué la ruta de ascenso del equipo de expedición

 

“Cruzamos los seracs a la luz de los frontales y terminamos de fijar la cuerda hasta el serac triangular. La noche está serena y las estrellas parecen temblar mientras la luna lentamente remonta el cielo. Una sensación de miedo ocupa mi cuerpo y agudiza mis sentidos, a la par que subimos muy despacio la cuesta. Con los bastones de esquí abro huella por el nevero cruzando en diagonal al ascender hasta el sector izquierdo de la gran rimaya que corta todo el nevero por arriba. José viene separado por detrás para no sobrecargar la placa de nieve fresca y volada que hallamos a recrudecer nuestro camino. El frío comienza a recrudecer, por lo que aumentamos el ritmo de escalada.”

“Pasamos la rimaya sin problemas y remontamos unos 150 m por nieve floja hasta una barreta de seracs que corta en un muro infranqueable a todo lo ancho del corredor. Amanece y las agujas rocosas que tenemos por encima pintan de rosa. La luz nos permite ver un tramo menos difícil por la izquierda: un resalte de hielo duro de 80° de inclinación y 7 m de alto. Pasamos cómodamente, aprovechando algunas fisuras en el hielo para clavar las herramientas. Seguimos escalando el canal hacia arriba y disfrutando de las excelentes condiciones de nieve dura de 60° de inclinación. Luego torcemos a la izquierda por un canal secundario que mantiene las mismas condiciones e inclinación, que nos lleva al filo NE del K2, a unos 8.500 m de altitud. En unas rocas, al fin, tomamos un descanso. Nos calentamos bajo el sol, comemos, bebemos y establecemos una comunicación con el CB (campamento base). Según nos dicen de abajo, anduvimos bastante rápido, algo que nos resultó extraño por el ritmo que traíamos.


Ruta que siguió la expedición al K2, paralela al filo que sigue a la cumbre
 


Sogas fijas entre el Campamento 2 y Campamento 3

 


Atxo Apellaniz y Juanjo San Sebastián

 

“Mientras José habla, intento filmar con la cámara de 16 mm, pero no funciona; está atacada por el frío. Luego de esto, seguimos camino hacia la cumbre, abriendo huella por placas de nieve venteada, casi sin peso ni mochila. A las 14:15 nuestros pies están ya sobre la cumbre del K-2. Con José nos confundimos en un fuerte abrazo y contemplamos azorados el grandioso paisaje de la cordillera del Karakorum desde su punto más alto. Algunos cúmulus nimbus decoran el horizonte. Mi humilde homenaje a tanta grandiosidad es tocar en la flauta traversa que había traído expresamente, temas como “El cóndor pasa”, y de Branduardi, Greensleeves, Tull, los Stones y varios más… A las 15:00 nos dispusimos a la retirada.


Sebastián De La Cruz cocinando en el Campamento 2
 


Tamayo ascendiendo desde el Campamento 2 al Campamento 3

 

EQUIPO UTILIZADO EN EL ASCENSO

 

Vestimenta


1ª capa: medias finas de algodón o fibra, medias gruesas de fibra o lana, calza y polera de polipropileno (fibra térmica), balaclava de fibra (pasamontañas para la cabeza), guantes finos.

2ª capa: jardinero de forro polar (piel), chaqueta de forro polar, balaclava de forro polar, guantes de lana con dedos o tipo manopla (más calientes). Botas dobles plásticas con suela Vibram.

3ª capa: polainas, jardinero cortaviento con cremalleras laterales, campera impermeable con capucha, cubreguantes impermeables.

Encima de los 7.500 mts.

 

En vez de la 3ª capa se usa: un mameluco de plumas de duvet doble tabicado con capucha y cremalleras laterales, manoplas de duvet, máscara de neoprene. Botas del tipo ONE’S. En todo momento se usan gafas oscuras de glaciar, filtro UV (rayos ultravioleta).


Juanjo San Sebastián durante el ascenso del Campamento 2 al Campamento 3

 


Sebastián De La Cruz en el Campamento 3


Material Técnico

 

El material personal consistió en un par de grampones de 12 puntas automáticas, una piqueta, un martillo piqueta, un casco, un arnés, dos mosquetones de seguro, un descensor tipo 8, dos jumar (ascensor), un par de cintas para autoasegurarse. El material general estuvo integrado, para cada campamento, con una carpa, un calentador, vajilla, tres colchonetas aislantes, tres sacos de dormir y una pala de nieve. Además, en esta ascensión se utilizaron 40 tornillos de hielo de titanio, 20 pitones de roca de 7 mm x 50 mm, 2 sogas de 10,50 x 75 m, 20 m de soga estática de 10 mm, 20 m de cinta tubular plana, 50 mosquetones comunes y 10 estacas de nieve.

 

“El descenso, sin cuerda, nos llevó 5 horas y media hasta la tienda del C4, destrepando rítmicamente todo lo que habíamos escalado esa mañana en sentido inverso. Estábamos bastante cansados, pero felices y aprovechamos las dos horas que teníamos aún de sol para secar los trastos. Al día siguiente, el 31, bajamos tranquilamente al C3 con algo de peso y luego al C2 para ir desportando las cosas de más. Nos sentimos con la conciencia relajada y ligera al habernos quitado el peso de hacer cumbre. Ahora sólo nos restaba esperar que Ramón, Atxo y Juanjo hicieran su intento para después irnos a casa.”

Sin embargo, aún faltaba el descenso del C2 al campamento base, que imprevistamente se tornó un tanto peligroso por la debilidad que mostraba José Carlos. “Estaba muy cansado —recuerda Sebastián— debido a lo poco que había comido en esos días. Luego de coordinar con la gente del CB para que hagan una excursión a la base de la pared norte del K2, armo dos petates con los trastes de altura y los revoleo por la pendiente como dos misiles. Por la mañana bajamos arreglando los anclajes sueltos y recuperando material superfluo. Nos cruzamos con Juanjo, Ramón y Atxo, que vienen subiendo por el segundo húmero, y nos quedamos charlando un rato largo, colgados de las cuerdas.

Están muy contentos por nuestra ascensión y esperan reeditarla ellos muy pronto. Nos despedimos y nosotros seguimos hasta el CB, donde somos recibidos con grandes abrazos por nuestros porteadores sherpas y pakistaníes.

“Por la tarde, Ramón desistió de seguir, pues hacía días que vomitaba todo lo que ingería y bajó desde el C3. Juanjo y Atxo alcanzaron el C4 y a la mañana intentarían la cumbre. A media mañana se comunican por radio para asegurarnos que van por buen camino, y en las últimas horas de la tarde, desde el CB, vemos cómo remontan la cresta cimera, mientras una pequeña nube se adueña de la cumbre. El cielo refulge en dorados y la cima del K-2 parece incendiarse. Nuestros amigos ya están presenciando ese espectáculo maravilloso en las altas cumbres del Karakorum.”


El autor de esta nota es uno de los cinco argentinos que ascendió un ochomil.


Sebastián De La Cruz en el Campamento 4, al regreso de la cima

 


Sebastián de Cruz durante el descenso después de haber logrado la cumbre en el K2

 

Entrevista a Sebastián De La Cruz - por Marcos Couch

 


Durante la entrevista con Sebastián De La Cruz, disfrutando de un asado con Toncek Arko, Marcos Couch y amigos

 

Marcos Couch - Acá estamos con Toncek Arko, con Sebastián de la Cruz, a punto de comer un asado y recordando el ascenso al K2. También nos estamos acordando que el Cerro Steffen fue escalado por Pedro Skvarca y la primera repetición fue recién hecha ahora. La primera pregunta, Sebas, es, ¿qué recordás del K2? ¿Qué querés compartir con nosotros?

Sebastián De La Cruz - Bueno, el K2 es un buen recuerdo, una satisfacción, ya allá y hace tiempo. Y bueno, nada, una buena experiencia y también una mala experiencia porque uno de esos compañeros falleció y el otro se salvó de por poco. A veces uno se plantea para qué carajo uno va a la montaña, si pasan estas cosas que no deberían pasar, pero bueno, es así, son las reglas y es un peligro y a veces toca y a veces no.


Sebastián con José Carlos Tamayo, su compañero de travesías y ascensiones
 


Sebastián De La Cruz, ascenso en roca

 

Marcos Couch - En esa época, el K2 tenía todavía la aureola de la montaña imposible, difícil y todo eso. ¿Era así?

Sebastián De La Cruz - Sí, lo sigue teniendo. Sí, es difícil.

Marcos Couch - Si te hubieran dicho entonces que en el K2 hay una ruta normal, llena de cuerdas fijas y que hay un montón de expediciones comerciales subiendo por ellas, ¿vos lo hubieras creído entonces?

Sebastián De La Cruz - Sí, porque en esa época ya se subía por ahí y de hecho hubo bastantes accidentes en circunstancias de expediciones comerciales en el K2, muchos muertos. ¿No? Es una montaña jodida, tiene bastante dificultad técnica y si te agarra una tormenta más. Ahora hay menos sucesos porque hay pronóstico del clima, que eso es un antes y un después en la montaña. En la montaña y en todos los aspectos humanos, en la agricultura, en el tránsito, en el deporte, el pronóstico del clima es un antes y un después. Y sin embargo, siguen habiendo accidentes. Pero ya está más domesticado, porque si vos sabés que viene mal tiempo, no vas y esperás. Antes no era así, te tenías que mandar y, mucho más posibilidades de que haya problemas.

Marcos Couch - Hubo un ascenso al K2 que se hizo famoso no por el ascenso, sino por el descenso. Andrzej Bargiel, un polaco, lo bajó esquiando. Y entre medio, le llevaron medicamentos con un dron y pudieron ayudar a alguien con un dron que se estaba perdiendo por el lugar por donde tenía que ir. ¿Qué te sugiere eso?

Sebastián De La Cruz - Y, la evolución. De hecho, todos estos rescates, viste que muchas veces hay gente que quedaba varada; eso lo van a solucionar con la tecnología del dron, y tranquilamente va llegar un dron de esos de agricultura que usan para fumigar, que levantan 100 kg, va a llegar con un gancho y va a levantar los que están vivos y los que están muertos, para abajo. Y eso es parte de la evolución.

Sebastián en el Campamento Base

 

Marcos Couch - Un elemento de la montaña es la incertidumbre. Si vamos sacando este elemento, ¿sigue siendo montaña?

Sebastián De La Cruz - Depende, porque cada uno elige qué condimento ponerle a la pizza. Si vos querés tener todo solucionado, bueno, contratas una empresa, mirás el pronóstico del tiempo, te entrenás, no te vas de joda la noche anterior, para tener todas las garantías. Y si te gusta la aventura, bueno; te la armás a medida, cada uno elige. Y también el tema de los abastecimientos. ¿Cuál es la diferencia que hay entre usar un sherpa, un porteador para llevar mercadería o un dron? Deportivamente, no hay ninguna diferencia.

Marcos Couch - Cuando ustedes hicieron el K2, ¿usaron sherpas?

Sebastián De La Cruz - Hasta el campamento base. Fuimos con camellos hasta la base de la Sierra K2, que mide 25 km, y esos días de porteo (dos días), no lo hacíamos en un día. Nos ayudaron cuatro porteadores, paquistaníes, y no eran sherpas, eran Kulis, le llaman en Pakistán, pero es lo mismo. Son porteadores, nos ayudaron hasta el campamento base. De ahí en más, dado el peligro de la montaña, y siempre había rocas que caían, entonces dijimos, no, el delirio de subir la montaña es nuestro. No tenemos el derecho de involucrar a ese peligro a gente que va a ir por el mango. El mango lo van a tener igual. Pero, le sacamos la posibilidad de que fallezcan por alguna boludez. Entonces no tenemos el derecho. Así que podíamos nosotros. Además había que aclimatar.

Marcos Couch - En Nepal una norteamericana, Elizabeth Hawley, hacía recuento de los ascensos al Himalaya. Cuando empezaron a haber expediciones comerciales y con la superabundancia de ascensiones, dijo, "Ya no voy a registrar más todo esto". ¿Qué opinas de eso?

Sebastián De La Cruz - Y se le fue de las manos. Es así. Debe de seguir algún registro, pero ya es tanto el volumen que al final estás ahí como un tarado haciendo un recuento de la gente y te pasa por encima. Antes era lindo porque eran proezas deportivas, pero ahora ya es como sacar panchos y tortafritas así. O chorizos…todo.

Marcos Couch - La historia del montañismo va fuertemente ligada a la historia de los guías de montaña. Los primeros ascensos en la época de oro, Edward Whymper, por ejemplo, fue hecho con Jean Antoine Carrel, que era un guía. Hoy día hay muchos guías que tienen mucho trabajo en el Himalaya y hay algunas rutas en las que sencillamente solo parecen, bueno, lugares donde hay una cola y, digamos, han habido muertes en el Hillary Step por gente que está haciendo cola. 12 muertos de frío. ¿Qué pensás de eso?

Sebastián De La Cruz - Y tendrán que ampliar o poner doble vía, no puede ser que te vayas en fila india y poner dos filas indias o tres filas indias.

Marcos Couch - Sí, en el Hillary Step no hay manera porque es un embudo.

Sebastián De La Cruz - Claro, y sí, pero más allá no. Podés hacer otra huella paralela.
Bueno, hay que tomarse el trabajo. Pero bueno, así lo que comentabas de los guías, por ejemplo, nuestro compañero Cacho Beiza de Mendoza es guía y  ya subió el K2 dos veces con clientes. Porque lo contrata la empresa, él trabajaba en el Everest muy bien, así que ya subió dos años, el año pasado y el anteaño. En expediciones comerciales.

Toncek Arko - Cacho decía en la reunión que estuvo con vos cuando se vieron acá en Bariloche, de que él además hace trabajos en cuerdas verticales y que es un lugar que le dio un poco de miedo por el peligro que implicaba subir con gente no suficientemente preparada.

Marcos Couch - Claro.

Toncek Arko - Claro. Porque los clientes suben muchos con buen estado físico, todos con oxígeno, pero con técnica muy limitada.

Sebastián De La Cruz - Claro, se andan tropezando.

Toncek Arko - Y es un riesgo muy grande.

Sebastián De La Cruz - Un fenómeno.

Marcos Couch - Claro. Una de las nuevas modalidades del himalayismo parece tratar de hacer los ochomiles lo más rápido posible. Hay una noruega que contrató varios sherpas, helicópteros, oxígeno, usó todas las cuerdas fijas que pudo. ¿Te parece que eso es montañismo auténtico?

Sebastián De La Cruz - Eso es el viaje de ella, que haga lo que quiera. También hay muchas variantes dentro de lo que es el sexo. Viste, hay variantes, y está todo permitido y nadie se mete en la vida de los demás, hay privacidad. Pero bueno, la montaña también es una cosa privada.

Toncek Arko - Por eso yo estoy convencido de que el montañismo no es un deporte y cuando hace muchos años pensé que sí, que era un deporte. De hecho promovía en ternas deportivos de Bariloche a los montañistas, a la par de otros deportistas y después me convencí de que no. Es una actividad deportiva, pero no tiene reglas. No es un deporte, vos no competís en forma directa contra otro y menos con reglas claras. En la montaña muchas cosas están permitidas.

Sebastián De La Cruz - Vale todo.


Sebastián De La Cruz entre el Campamento 2 y Campamento 3
 


Desgaste del equipo tras un día de escalada y ascenso al K2

 

Marcos Couch - Hay un artículo muy interesante que habla sobre eso, lo escribió hace 50 años Lito Tejada Flores, ¿qué es el montañismo? Y dice que una sola, de los distintos juegos, una sola de las variantes del montañismo es la deportiva, porque es la que se puede cronometrar o la que hay un ganador, que es la escalada deportiva.

Toncek Arko - La escalada deportiva es un deporte.

Sebastián De La Cruz - No, esas son las competencias.

Marcos Couch - Claro. Porque la escalada deportiva no es competencia.

Sebastián De La Cruz - Bueno, en las competencias de la escalada deportiva.

Marcos Couch - Estamos de acuerdo. De todas maneras, Lito Tejada Flores piensa que sí hay reglas, que son reglas no escritas que opina la comunidad de la montaña.

Sebastián De La Cruz - Sí, igual, por ejemplo, viste, Maestri y su Compresor, poniendo clavos de expansión.

Marcos Couch - Sí.

Sebastián De La Cruz - Año, ¿qué año fue eso?

Toncek Arko - 59.

Marcos Couch - El 59 fue cuando fué con Tony Egger por la cara Norte b, después en la década de los 70 volvió a hacer la ruta del compresor.

Sebastián De La Cruz - Y puso todo eso. Después vinieron este Crook y Kennedy y sacaron los clavos, los clavos de Maestri y su Compresor. Entonces ahora subir al Torre volvió a ser extremadamente difícil en ese lugar. Y muchos guías se sintieron ofendidos porque era una fuente de trabajo guiar la Maestri y el Torre y hacías una guiada y cobrabas unos buenos morlacos. Y viendo a futuro, yo no tengo ningún problema de que vaya un grupo de guías y vuelva a poner clavos para guiar, ¿entendés? No tengo ningún problema. Porque si hay gente que quiere pagar para subir el cerro Torre usando los clavos, me parece fantástico. Es un recurso económico, turístico, y es eso. No es deporte.

Marcos Couch - Sería como hacer una vía ferrata.

Sebastián De La Cruz - No, volver a poner los clavos. ¿Entendés? Claro. Es una vía ferrata y vos subís al Torre y es lo mismo, ¿entendés?

Marcos Couch - pero el mérito no es el mismo, subir con un guía y vía ferrata, que subir escalando.
Sebastián De La Cruz - Obviamente que no, pero él decía que, bueno, que las primeras ascensiones las iniciaban los guías. El Aconcagua lo subió Zurbriggen. Está bien, lo subió solo, pero de ahí en más, siempre con guía o sin guía, y cada uno tiene su viaje. Hay gente que va sola, va desnuda, sin linterna, en invierno de noche. ¿Qué más difícil- para ser el primero, no? Y después están los otros, que quieren subir. Pagan y pretenden carpa privada, bombona de oxígeno, picadita a mediodía, un poco más de vino. Y piden eso. Y hay empresas que lo hacen, entonces contactan a un guía como Cacho, que está encantado, y lo lleva, y es buena gente. ¿Y quién le va a decir que no, que está prohibido? No, por supuesto que vayan. Es una cosa sana, le enseña un montón de valores de la vida, y eso hay que apoyarlo.


Sebastian de la Cruz con Javier "Cacho" Beisa, en Bariloche en 2022. Después de que Cacho subiera el K2 (subió por la ruta de los italiano, la normal. Sebas desde China). Son los dos únicos argentinos que pisaron la cumbre del K2. Cacho la volvio a subir al año siguiente, siempre como guía de montaña.
 

Marcos Couch - ¿Podemos considerar que es montañismo?
Sebastián De La Cruz - Por supuesto. Es como que le ponés la alfombra roja...
Marcos Couch - Y, tiene el mismo valor que cuando tenés que cargar tu mochila
Sebastián De La Cruz - ¿Qué valor?
Marcos Couch - Sí.
Sebastián De La Cruz - Sobre gusto no hay nada escrito.

Marcos Couch - Ajá, bueno.
Sebastián De La Cruz - Y, hoy por hoy, con el pronóstico del tiempo, con la información, a todo, a Google, nadie agarra un libro. ¿Dónde están los valores? ¿Quién lee un libro hoy? ¿Y quién usa leña? No, yo tengo cocina a leña, no uso gas. ¿Es un mérito o no?
No uso electricidad. Bueno, está bien. Lavo la ropa a mano. No sé, ahí…  ¿Cuál es el mérito?
Marcos Couch - Después del fervor por escalar cerros de ocho mil metros, vino, en el Himalaya también, como en los Alpes, la búsqueda de la dificultad.
Sebastián De La Cruz - La dificultad, claro

Marcos Couch - En montañas más bajas. Estoy recordando el Changabang, Peter Boardman y Joe Tasker hicieron uno de los ascensos más difíciles en la historia del montañismo. Y tuvo una repetición recién el año pasado o el anterior, veinte años después. ¿Qué te suscita eso?
Sebastián De La Cruz - Y es como decir, el que va a repetir una vía de esas, ya lo hace... Bueno, los primeros fueron, porque era la exploración, lo que los motivaba, la incertidumbre y todo eso, y el desafío, lo desconocido y la primera ascensión, esa novedad de hacer una primera ascensión, es muy atractivo, es una ambición. Y los segundos tardaron más, porque ya no había ese atractivo de la primera ascensión, pero también lo desconocido, lo lejano, eso es atractivo y tiene su mérito, y es el viaje de ellos.
A través de esa segunda ascensión, reconocieron el esfuerzo de los primeros y chapó, ¿viste? Se sacan el sombrero de cómo hacían montaña los antiguos.
Marcos Couch - El título de la nota que te hice hace treinta años era: "La más difícil". Esto sacado de tus propias palabras, que decías que el K2 era como la más difícil, y hay una expresión muy linda, que decís: "Por supuesto, el desafío que representa escalar la segunda montaña más alta del planeta y que además es considerada la más difícil, su forma de triángulo isósceles. Desde el plano filosófico, también simboliza todos los cerros en uno". Muy linda frase, recordarla ahora, treinta años después. ¿Qué dirías al respecto?
Sebastián De La Cruz - Y, que está bien. No no necesito agregar más nada.


Sebastián De La Cruz, ascenso en nieve, expedición al K2


Sebastián en el K2
 

Marcos Couch - Es una montaña, como una especie de Matterhorn del Himalaya, nada más que mucho más alto, ¿no?
Sebastián De La Cruz - Claro.

Marcos Couch - Acá, este, brindamos con otro, con otro tinto.

Sebastián De La Cruz - Ya pasamos a la segunda.
Marcos Couch - ¿Te gustaría agregar algo más del recuerdo del K2? Has hecho varios trabajos con la televisión española, fuiste al Polo Sur con ellos también.
Sebastián De La Cruz - Sí, después de eso fuimos al Polo Sur y, el listón estaba cada vez más alto. Son etapas, ¿viste?
Marcos Couch - Me dijiste que lo que hicieron fue volar, entiendo que a Patriot Hills.
Sebastián De La Cruz - Sí, sí.
Marcos Couch - Y que lo que hicieron fue caminar hasta el mar de Weddel, para que el trayecto fuera todo a lo largo hasta el sur hasta el Polo Sur.
Sebastián De La Cruz - Sí.
Marcos Couch - Hoy día está de moda, volar hasta cien kilómetros antes del Polo Sur y decir que se fue caminando al Polo Sur.
Sebastián De La Cruz - Bueno, viste que el viaje, cada uno hace su viaje. 

Marcos Couch - Claro.

Sebastián De La Cruz - Se saca su foto.
Marcos Couch - Hay algo muy parecido con el Himalaya, ¿qué pensás?
Sebastián De La Cruz - Cada uno hace lo que quiere, ¿Que van en helicóptero hasta el campo tres? Y de ahí siguen.
Marcos Couch - Es algo parecido a ir en helicóptero al campo tres.
Sebastián De La Cruz - O al cuatro
Marcos Couch - O contratar un montón de guías para poder ir en menos de tres meses a los catorce ochomiles.
Sebastián De La Cruz - Sí, está bueno eso. Hay un presupuesto. Hay que tener eso.
Marcos Couch - Hay un presupuesto, sí, sí. Un gran presupuesto.
Sebastián De La Cruz - Sí, si. Esa es tu motivación, está perfecto. Igual el cuerpo sufre, ¿eh? Sufre bastante.


Sebastián De La Cruz en ascenso mixto

 

El Maradona de las montañas - por Toncek Arko

 

En lo que respecta a sus actividades deportivas, Sebastián de la Cruz es el Diego Maradona del montañismo argentino. A lo largo de una década realizó ascensiones, escaladas y travesías fantásticas. No conozco a ningún otro escalador argentino que en tan breve tiempo haya realizado una cantidad y variedad tan importante de emprendimientos deportivos.

Diego jugo muy bien al fútbol en todas las canchas y Sebastián se lució en todas las montañas: escaló en roca y hielo, ascendió grandes paredes, camino y escalo en altura y emprendió travesías fenomenales, varias de ellas con esquíes. Las expediciones se realizaron entre 1986 y 1995, en el último período del alpinismo clásico, sin internet ni pronósticos meteorológicos satelitales. 

Publicar todo lo que hizo en un solo libro es casi imposible. “Del Fitz Roy al K2” reflejó las actividades más importantes y sobre todo su riguroso entrenamiento, su dedicación y voluntad para superarse y llevarlas a cabo. El libro se publicó en mayo del 2018 y el millar de ejemplares se agotó en seis años. 

A diferencia de Diego, Sebastián con 58 años, sigue escalando, esquiando y caminando por las montañas. 

 


Tapa del Libro Del Fitz Roy al K2. Autor: Sebastián de la Cruz

 

Refugio Turbio IV

 

Este proyecto surge en el año 1985 por un grupo de amigos que buscaban cumplir un sueño: Conservar y mostrar al
mundo un paraíso donde los visitantes disfruten de un paisaje único; y vivan una experiencia inolvidable.

Principalmente creado por Osvaldo Rapoport, Sebastián De La Cruz, Chulengo, Gabriel, y muchos más que aportaron de una u otra forma.

Dan origen al proyecto llamado TURBIO 4 y crean los refugios Meraki (base en el paraje el desemboque) Don Ropo y Don Chule situados en el valle del río Turbio.

Un rincón remoto en el corazón de los Andes, 52 km - 3 Refugios. Una excursión al Valle del Trubio.




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