Nació el 21 de junio de 1947, en la ciudad de Mendoza; hijo de Guillermo Santiago Parra (Un destacado montañés socio del Club Andinista Mendoza, jefe de la expedición Internacional al Aconcagua de 1951) y de doña Rosa Massarutti; sus estudios primarios los realizó en la escuela Normal Mixta Tomás Godoy Cruz, mientras que los secundarios, en la Escuela Martín Zapata.
Ingresó a la Escuela de Policía de Mendoza, el 01 de agosto de 1973, saliendo con el primer grado de oficial de la misma Institución.
Posteriormente, integró la Patrulla de Rescate de la Policía, junto a los oficiales, Arrieta, Suarez, Medina y otros; ( en esa época la Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza, llevaba el nombre de, General Nicolás Plantamura) y se completaba con integrantes civiles, que integraban la Asociación Mendocina de Actividades de Montaña, cuyas siglas eran, AMAM, y cuyo presidente era el entonces coronel Valentín Ugarte, cuyo cargo de vicepresidente, lo ocupaba Luis Alberto Parra, ambos fundadores de dicha entidad.

En el año 1976, fue nombrado jefe de la Sección Actividades Andinísticas de la Policía de Mendoza (Departamento de Operaciones Policiales) y en febrero de 1977, fue nombrado socio honorario de la Asociación de Montaña Córdoba.
En el período estival del año 1977, realizó los cursos Básico de Andinismo, Escuela Militar de Montaña, del Ejército Argentino, obteniendo el diploma de Escalador Militar de Montaña.

Ese mismo año, fue distinguido por el Centro Excursionista Caracas (Venezuela) y a partir de ese año fue representante en Mendoza, del Centro de Documentación Alpina del SERVEI (Servicio General de la Información de Montaña), Barcelona; para esta misma fecha, se le otorgó una plaqueta del Centro Andino Buenos Aires, por su colaboración a la Institución y al andinismo argentino (cuyo apoyo efectivo fue a la expedición realizada por Guillermo Vieyro).
En el mes de octubre de 1977, fue nombrado instructor de la Escuela de Montaña de la Policía de Mendoza.
En el mes de noviembre de 1977, completó su capacitación y obtuvo el diploma de instructor Militar de Andinismo, en la Escuela Militar de Montaña del Ejército Argentino, participando junto a otros integrantes del curso, en el rescate de 53 muertos en el accidente del avión BAC 111 de Austral Líneas Aéreas.
En el mes de diciembre de 1977, integrando una expedición de la AMAM, colocó un nuevo libro de cumbre en el cerro El Plata. En el mes de enero 1978, participó en la expedición científica de la Policía de Mendoza y del Cadei, realizando una transmisión desde la cumbre e integrándose con la radio LV10, Radio de Cuyo, en la ciudad de Mendoza.

Fue un amplio conocedor del Monte Aconcagua, el cual escaló hasta su cumbre en varias oportunidades, ejerciendo la jefatura de numerosas expediciones deportivas y de rescate. Asimismo, ha vencido más de 100 cumbres entre 3.000 y 6.000 metros de altura.
El 28 de enero de 1978, en ese entonces como Oficial Subayudante, Rudy Parra, conjuntamente con el inspector Ignacio E. Medina, realizaron la primera transmisión policial desde la cumbre del Aconcagua en directo y simultáneo por LV 10 Radio de Cuyo de Mendoza y Radio Rivadavia de Buenos Aires.

El 29 de diciembre de 1978, participó con helicópteros de la Fuerza Aérea en búsqueda y rescate de andinistas extraviados en el Aconcagua.
En el periodo estival de 1979, se inició como director y dueño de la empresa Aconcagua Trek, dedicado a la organización logística de expediciones al Aconcagua, instalándose en la localidad de Puente del Inca.
En el mes de enero de 1980 fue designado corresponsal honorario en Argentina, de la Revista Andina (Chile), designado miembro de la Comisión Directiva del Club Andinista Mendoza en el año 1982 y nombrado socio honorario de la Real Sociedad Española de Alpinismo, de Peñalara.

En el año 1982, fundó y comenzó con el desarrollo de la infraestructura turística de Los Puquios, como centro integral de montaña (andinismo y esquí) sobre la ruta Internacional 7, en las inmediaciones de Puente del Inca, en terrenos donados a su nombre por el Gobierno de la Provincia de Mendoza.

Además, bautizó dos cerros con el nombre de nobles montañeros, mendocinos; el primero en diciembre de 1982, en la zona del Juncal/Plomo con una altura de 4.600 metros de altura, recibió el nombre del coronel Valentín Julián Ugarte Z. y el otro, en marzo de 1983, en la zona de Penitentes, un cerro de 3.676 metros de altura al que bautizó con el nombre de Mario Ardito P.
En el año 1983, fue integrante de la comisión para la reglamentación del Parque Provincial Aconcagua (Ley 4807/83), siendo, además, nombrado secretario de la Comisión Asesora Permanente del Parque.
En el año 1984, integró el grupo de rescate( en el que estuvieron involucrados helicópteros de la Cuarta Brigada Aérea) del cuerpo del andinista Marcelo Castro, en la pared Sur del cerro El Plata. En el mismo año, y junto al grupo de rescate de la policía provincial, rescataron el cuerpo del andinista suizo Rudolf Walser, en el cerro Aconcagua.

En el mes enero de 1985, recibió la medalla de plata al mérito social, otorgada por la Real Sociedad Española de Alpinismo.
Por resolución de la Comisión Directiva del Club de Esquí Cruz de Caña, fue designado el 26 de noviembre de 1985, socio honorario Fundador.
En el mes de julio de 1987, participó del rescate de una mujer junto a sus cuatro hijos, en la zona de Cruz de los Paramillos, junto a Defensa Civil de Mendoza. Siendo representante y cumpliendo tareas dentro del club Andes Talleres, fue distinguido como Ciudadano Ejemplar en el Ejido de la Comuna de Godoy Cruz, en el Área de Deportes.
Por resolución del jefe de Estado Mayor del Ejército, en el año 1997, se le otorgó la distinción cóndor de dorado Honoris Causa, máxima distinción que el Ejército Argentino otorga a un montanista civil.
Ha sido socio honorario de la Escuela de Guías de Alta Montaña y Trekking Valentín Ugarte y también, de la Asociación Argentina de Guías de Montaña.
En el año 2001, la Base de Apoyo Logístico Mendoza, se lo distingue con la orden Maestro de la Orden la Fragua.
En el año 2002, el Comando de Brigada de Montaña VIII del Ejército Argentino, lo designa y lo distingue con la orden de Caballero del Ejército de Los Andes.

El 25 de abril de 2009, por su trayectoria deportiva de montaña, se lo nombró socio honorario de la Asociación Argentina de Guías de Montaña.
El 19 de agosto de 2009, se efectuó la competencia de esquí infantil Copa Rudy Parra, en su honor.

El 09 de diciembre de 2009, el Esquí Club Mendoza, lo distinguió por el proyecto de las 10 cumbres en Vallecitos, entregándosele una piqueta, carnet socio y diploma.
El 10 de octubre de 2012, se lo distinguió, como Amigo de la Fuerza Aérea Argentina, en la Guarnición Aérea Mendoza, en el centésimo aniversario de la Aviación Militar Argentina.

El 13 de mayo de 2013, se le otorgó el diploma por el trigésimo aniversario del Parque Provincial Aconcagua, como co-fundador, por la Subsecretaría de Medio Ambiente - Dirección Recursos Naturales Renovables.
El 17 de agosto de 2014, la Municipalidad del Departamento Las Heras, lo premió con el Premio General Las Heras, por trayectoria en actividades de montaña. Fue un experto esquiador.

Como Oficial de la Policía de Mendoza, fue jefe de la Sección Andinismo y miembro activo de la patrulla de rescate. Participó en el rescate de los cuerpos de la andinista norteamericana Jeanette Johnson, Norberto Boggio, Marcelo Castro y Rudolf Walser, habiendo participado también en innumerables rescates de personas extraviadas en zonas de precordillera, media y alta montaña de Mendoza y otras provincias.
En el año 2012, fue distinguido como Amigo de la Fuerza Aérea Argentina y en agosto de 2014, recibe el premio General Las Heras, por su trayectoria montañística.
En tanto que el 5 de diciembre de 2014, pisó la Antártida Argentina, invitado especialmente por la Fuerza Aérea.


Publicó, en el año 1977, la Guía Práctica y Rutas de Ascensión del Monte Aconcagua (en Castellano, inglés y alemán); publicó junto con el doctor Alfredo E. Magnani, el libro Aconcagua, Argentina, y artículos en diarios, revistas y publicaciones específicas de montaña.
Además, desempeñó durante más de 50 años diversos cargos directivos en instituciones deportivas de Mendoza, siendo activo dirigente del Andes Talleres Sport Club, Club Andinista Mendoza y del Club Mendoza de Regatas.
El 13 de febrero de 2026, nos dejó físicamente, nuestro entrañable amigo compañero de cordada, de días de esquí, y de reuniones en estos últimos momentos en nuestro Club de Mendoza de Regatas, quien fuera socio e integrante durante muchos años de la Comisión del club.
Fue un pionero en cuanto a los servicios que se iniciaron en el cerro Aconcagua, con su empresa, integrante de la patrulla de rescate de la Policía de Mendoza, integrante de varios clubes de montaña de la provincia de Mendoza y amigo fiel de todos los que portan en Mendoza el título de ser montañés. ¡Tu ausencia se notará en las reuniones de los montañeses, con ese espacio vacío, que nunca se podrá llenar, un abrazo a tu espíritu que seguro deambula por las montañas etéreas del cielo!.

Armando Párraga, camarada y andinista de la Policía de la provincia de Mendoza, expresaba:
Hasta siempre querido hermano y amigo Rudy; gracias por todo lo que brindaste en tu paso por esta vida para la policía, la patrulla de rescate de montaña ¡¡¡¡¡las familias y amigos nunca podrán olvidarte!!!! que en paz descanses querido Rudy!!!!
El presidente del Club Mendoza de Regatas, el doctor Jorge Aguirre Toum, expresaba:
Con profundo dolor despedimos a Luis Alberto “Rudy” Parra, amigo entrañable, referente de nuestra institución y hombre de montaña, cuya vida estuvo marcada por el compromiso, la generosidad y la pasión por construir comunidad.
Rudy, no solo fue vicepresidente del club; fue también entre muchas, el impulsor y uno de los grandes constructores de la rama de andinismo, dejando una huella profunda que seguirá guiando a generaciones de deportistas y amantes de la montaña. Su espíritu aventurero, su mirada noble y su permanente voluntad de sumar hicieron del club un lugar mejor.
Hoy nos invade la tristeza por su partida, pero también la certeza de que su legado permanecerá vivo en cada proyecto, en cada ascenso y en cada encuentro donde se respire el mismo amor por la montaña que él supo transmitir. Honrarlo será continuar trabajando con la misma pasión y compromiso que siempre defendió.
La montaña, su lugar en el mundo, extrañará a uno de los grandes. Y nosotros, sus amigos y compañeros, lo llevaremos para siempre en el corazón y en la historia de nuestra institución.
¡Que descanses en paz, querido Rudy, junto a Dios!
¡La montaña va a extrañar a un grande!
El teniente coronel Ricardo Juárez, para el cumpleaños del 21 de junio de 2025, donde congregó un gran número de sus amigos le expresó un poema que decía:
TONADA PARA EL AMIGO “RUDY"
Por los senderos del viento se oye un brindis en la voz,
hoy cumple años un grande, de nobleza y de valor.
Rudy Parra, buen amigo, hombre claro y de verdad, con su vino y su guitarra, nos regala la amistad.
¡Salud, Rudy de la montaña, ¡Don orfebre del querer!
Sos sencillo como el agua, y tan firme como un ciprés.
¡Que la Patota te abrace, como el sol al Aconcagua, y en la copa de los sueños te florezca la tonada!
Tiene el alma en la montaña, y los ojos en el sol,
nunca olvida a los amigos, ni reniega del fogón.
Con sus 78 abriles, más joven que un zorzal,
porque canta con la vida y la vive a su ritual.
¡Salud, Rudy de la montaña, ¡Don orfebre del querer!
Tu humildad deja caminos que no deja de volver.
¡Que este 21 de junio te encuentre como soñás:
con buen vino, buena gente y mil ganas de brindar!
En el velatorio, colmado de sus amigos de todas partes, con el afecto de siempre, despedían al amigo Rudy, que con afecto y lagrimas caídas, le daban el último adiós y entre ellos, Javier Figueroa quien, como buen cuyano, expresaba esta tonada:
…Cuando la muerte me llegue después de esta vida, andada, quiero pedirle compadre que no me ande con macanas; no llore por mi partida, deje surgir la esperanza de volver a mi terruño de cordillera Nevada,
de caminar por la hilera, de saborear las nostalgias,
de volver cantando cuecas a los brazos de mi amada, con el tacho repletito de uvas tintas en la espalda.
Deje compadre que vuelva cuando llegue la alborada;
Que, en vez de llantos y angustia, se oiga un trinar de guitarras, porque el alma de un cuyano, sinónimo de nostalgia, es fuerte como la roca que con el vino se ablanda
por eso cuando la muerte venga, para aquí en picada
no se me aflija compadre, no derrame ni una lágrima,
dígale que usted es de Cuyo, tierra por Huarpes sembrada, use de lanza un cogollo y cántale una tonada!
Mientras que el capellán de la Fuerza Aérea de la Cuarta Brigada Aérea de Mendoza, el reverendo Padre Sergio Tejada, lo despedía con estas palabras:
Un día, cuando Jesús estaba llamando a quienes serían sus primeros discípulos, vio venir hacia él a uno llamado Natanael y dijo: “Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez” (Jn. 1,47). Estas palabras del Señor me vinieron a la mente cuando me pidieron que escribiera acerca de un querido amigo que, Dios y la vida, me regalaron: Luis Alberto “Rudy” Parra.
Por eso, es que detallaré algunas cosas sobre él sin pretender decirlo todo. Las palabras muchas veces no alcanzan para expresar todo lo que pensamos y sentimos, sobre todo, cuando alguien querido parte hacia la casa del Padre.
Para quienes creemos en Dios, guardamos la firme esperanza de que, cuando nos llegue la hora a nosotros, nos reencontraremos con ellos nuevamente y será para siempre. Mientras tanto y, humanamente hablando, nos duele su ausencia cotidiana y, si lo miramos bien, resulta que nos es muy saludable y la explicación es simple y clara.
Los extrañamos y nos duele porque los amamos sin duda. También en mi propia experiencia he comprobado que, junto al dolor de la ausencia física, hay una nueva alegría de una “presencia diferente y más profunda”. Aprendemos y los empezamos a llevar presentes de una manera diferente incluso por pequeños detalles no solo en nuestra “memoria” sino también en nuestro “corazón”. Los detalles siempre son importantes y hacen una gran diferencia. No es lo mismo tenerlos que no. Y creo que eso hizo al Rudy un “buen hombre y un verdadero argentino y cuyano de ley”.
Aquí van algunas puntualizaciones del querido Rudy:
Hasta aquí llego. Sé que hay mucho más que habría por decir. Solo quiero dar gracias a Dios por haberte tenido como parte de mi vida. Siempre estarás en el recuerdo, mis oraciones y mi corazón querido amigo Rudy. Que Dios te dé el descanso eterno y estés junto a Él en la gloria. Y a tu familia le de la fortaleza y consuelo para seguir adelante. Te mando un abrazo al cielo.













Mail: info@culturademontania.org.ar
WhatsApp: +54 11 3060-2226
Instagram: @ccam_arg
www.facebook.com/ccamontania

Contáctate y comenzá
la aventura de integrarte
a la red cultural